
Que la realidad es elástica cual goma de mascar no hay más que certificarlo con una ojeada a los titulares periodísticos de cualquier mañana. Dúctil y maleable, dos bonitas palabras al uso de la interpretación política.
En otro momento, bajo diferentes circunstancias, las sospechas de fraude electoral en algunos de los recuentos realizados en las europeas, podrían haber saltado perfectamente a la primera plana de la prensa. Sin embargo las dudas se han convertido en ecos de noticia relegada a una pequeña columna en un margen del diario. ¿Por qué?
Yo no lo sé y ahora las dudas se multiplican por dos.